La Fundación Cristino de Vera-Espacio Cultural CajaCanarias acoge la exposición temporal “Felo Monzón”

La Fundación Cristino de Vera-Espacio Cultural CajaCanarias acoge la exposición temporal “Felo Monzón”

  • La muestra, que podrá visitarse hasta el próximo 24 de julio en la sala de exposiciones temporales de la Fundación Cristino de Vera-Espacio Cultural CajaCanarias, reúne 20 obras pictóricas de las distintas etapas del trabajo del pintor.
  • Comisariada por Mireya Jiménez Jaén, la exposición está complementada por un amplio programa de actividades destinadas a todos los públicos.

 

La Fundación Cristino de Vera-Espacio Cultural CajaCanarias ha presentado hoy martes, 20 de abril, en la sede de la entidad, calle San Agustín, 18, La Laguna la exposición titulada “Felo Monzón, una muestra integrada por una selección de 20 obras pictóricas realizadas por el artista entre los años 1930 y 1984. La muestra podrá visitarse hasta el próximo 24 de julio, en horario de lunes a viernes, de 10 a 14 h. y de 17 a 20 h., y sábados de 10 a 14 h.

En el acto de inauguración han intervenido la especialista en la obra del artista, Mireya Jiménez Jaén, el hijo del artista, Miguel Monzón Geara, y la vicepresidenta de la Fundación Cristino de Vera-Espacio Cultural CajaCanarias, Natalia Aznárez.

Natalia Aznárez abrió el acto de presentación de la exposición con unas palabras pronunciadas por Felo Monzón “siempre ha sido el arte una complejidad espiritual. Y para el hombre, un reflejo gráfico de sus inquietudes, avances y retrocesos; de sus vivencias, de sus gustos, de su marcha a través de la historia”. Aznárez señaló que, en estas palabras, el artista reconoce que el arte es reflejo del hombre y de su época, y de esta manera debemos aproximarnos a la vida y a la obra de este excepcional creador grancanario, primer Premio Canarias de Bellas Artes, en 1984, un hombre consagrado al arte y comprometido con la sociedad de su tiempo.

Igualmente, manifestó que con la celebración de esta muestra se quiere rendir un merecido homenaje este creador grancanario y contribuir, así, a mantener viva la memoria de este artista tan generoso, cuya trayectoria vital es referencia en Canarias por muchas de sus aportaciones. Además, señaló que el nombre de Felo Monzón está ligado a la historia del arte en Canarias. Alumno, profesor y, posteriormente, director de la Escuela Luján Pérez, en 1950 fue miembro fundador del grupo LADAC – Los Arqueros del Arte Contemporáneo – junto a Manolo Millares, Elvireta Escobio, Plácido Fleitas, Juan Ismael, José Julio y Alberto Manrique y, en la década siguiente, del grupo Espacio con Lola Massieu, Francisco Lezcano, Pino Ojeda y Rafael Bethencourt, conciliando siempre su faceta creativa con su vocación pedagógica e intensa actividad intelectual.

Igualmente, agradeció la colaboración de la familia del artista, especialmente la de su hijo, Miguel Monzón Geara, y sus nietos, Marta y Rafael Monzón Benítez, la de Mireya Jiménez Jaén, en su condición de comisaria de la muestra, a Lázaro Santana y a Daniel Montesdeoca por sus continuas aportaciones; al Centro Atlántico de Arte Moderno, Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria, Epiarte S. L., y a las colecciones de arte de José Antonio Casimiro Pérez y Cruz-Mayor, entre otras.

Por último, señaló el programa de actividades paralelas -visitas escolares y talleres familiares que se celebrarán de manera virtual y presencial, además de las visitas comentadas destinadas al público general que han sido organizadas por la entidad para dar a conocer la obra del artista.

Por otra parte, Mireya Jiménez Jaén, visiblemente emocionada, comenzó su intervención recordando la relación de amistad de más de cuarenta años que la une con la familia de Felo Monzón pues, junto a él, realizó el estudio razonado de la obra, traducida, años después, en su Memoria de Licenciatura.

Jiménez Jaén señaló que Felo Monzón ocupa un lugar destacado en la historia del arte de Canarias del siglo XX, por su vasta obra y por el interés en la difusión del arte y su evolución, sobre todo de la vanguardia artística y que su producción es el resultado de un estudio detenido, una investigación minuciosa y tenaz del entorno, de la historia del arte en sus diversas épocas, y de numerosas técnicas y estilos artísticos.

En su intervención habló de las diferentes etapas que podemos encontrar en la obra del artista, visibles en esta muestra, “etapas diferenciadas, pero enlazadas entre sí de forma coherente por la presencia constante del rigor compositivo y del gusto por lo geométrico”. Una primera donde muestra signos indiscutibles del expresionismo, época en la que surge el movimiento indigenista al que se suman otros alumnos de la Escuela. En este periodo, Felo Monzón crea un gran número de obras dotadas de una indiscutible y diferenciada personalidad, piezas que son el resultado de un detenido análisis de la realidad, del entorno y del hecho de «lo canario». En este sentido, pone el énfasis en los rasgos étnicos, en el paisaje y en la luz —plasmados en la obra mediante ejercicios de síntesis—. Los distintos elementos que vierte en el cuadro se funden en cada composición.

Posteriormente, señaló que el artista evoluciona hacia una etapa de transición, adscrito a ciertos principios del surrealismo, y en la que sus creaciones ofrecen signos propios de su concepción estética. Sus obras, aunque contienen algunos rasgos surrealistas, muestran el gusto del artista por el rigor compositivo. En esta época es cuando aplica ciertos principios ligados a las teorías de Fray Luca Paccioli, como la denominada Sección Áurea. Por último, señaló que el artista, en una búsqueda depurada de la composición geométrica y del rigor puro en la composición, desarrolla una etapa constructivista.

La comisaria cerró su intervención hablando del interés del creador por el arte que no solo se observa en su extensa producción artística, sino también en la importante labor divulgativa y en su función pedagógica, que ejerce a través de la Escuela Luján Pérez y en multitud de conferencias.

Miguel Monzón, hijo del artista, mostró su agradecimiento a la Fundación CajaCanarias por el homenaje que se rinde a su padre en Tenerife, una isla que ha mostrado una relación muy afectiva y gran admiración hacia la obra del pintor. Relación que a su vez fue correspondida por el artista. Señaló que la primera exposición de la Escuela Luján Pérez donde participó su padre se celebró en Santa Cruz de Tenerife, en el Círculo de Bellas Artes en 1930, una muestra que itineró por diversos lugares de la Isla. Señaló que, “desde aquel momento, Felo Monzón establece contacto con personalidades del mundo de la cultura tan relevantes, como Eduardo Westerdahl, Pedro García Cabrera, Ernesto Pestana o Domingo López, amistad que perduró en el tiempo y cuyas vidas transcurrieron de forma paralela entre lo que se vivía artísticamente en Gran Canaria y Tenerife”.

Explicó que, por desgracia, no todas las visitas a esta Isla fueron tan gratas y fructíferas como esa de 1930 ya que, siete años después, su padre fue enviado al campo de concentración de Fyffes por su vinculación con el PSOE en el momento del Golpe de Estado del general Franco. Allí pinta una de las obras más conocidas y significativas de su etapa indigenista “Composición canaria” de 1937, obra de grandes dimensiones, propiedad del Centro Atlántico de Arte Moderno y que desde hoy se puede contemplar en esta exposición junto a otras piezas muy significativas. Además, señaló que Tenerife ha sido sede de otras exposiciones relevantes de su padre y citó, entre otras, las organizadas por el Ayuntamiento de La Laguna, Gobierno de Canarias y el Instituto de Estudios Hispánicos, por lo que el tratamiento a la obra de su progenitor ha sido siempre presentado con verdadera admiración y cariño.

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